La oportunidad naranja

11/30/2015

 

El sector de la música es parte de la Economía Naranja que comprende todos los sectores donde el valor de sus bienes y servicios se basa en la creatividad.  Para detonar la abundancia es determinante la conectividad: como nunca antes se requieren contenidos musicales originales para podcasts, apps, videos, seriales, videojuegos, incluso los libros electrónicos están requiriendo contenidos musicales. En estos tiempos la demanda de músicos que pueden componer parece no tener límites. 

 

A principios de los años 2000, la economía creativa tomó el nombre de Economía Naranja propuesto por John Howkins por la asociación de este color con la cultura, la identidad y la creatividad. Este autor fue de los primeros en hablar sobre el potencial económico de la cultura y en demostrar que una idea podía tener un valor y transformarse en riqueza. 

 

El sector musical forma parte de esta economía así como toda la industria del entretenimiento donde el valor de sus bienes y servicios se genera a partir del talento y la creatividad. En este mismo caso se encuentran la arquitectura, el cine, el diseño, los videojuegos, las artes visuales y escénicas, la moda, las artesanías, la publicidad, el software, el radio y la televisión.  

 

La fuerza naranja ha comenzado a ganar importancia por el enorme potencial de oportunidades para impulsar el desarrollo económico a través de dar valor a las expresiones culturales. Ahora se sabe que genera un porcentaje importante del PIB en varios países y la tendencia es que crezca su participación. 

 

En esta economía crear, producir, distribuir o comercializar contenidos creativos y artísticos es un trabajo de verdad y es una forma de generar recursos para alcanzar la independencia económica además está transformando paradigmas, entre los más importantes está el que ahora la cultura no es gratis.

 

Datos naranjas

 

Algunos indicadores del BID sobre el impacto económico y los efectos ponen en evidencia el enorme potencial que tiene en los años por venir: en el 2011 la economía naranja a nivel internacional produjo 144 millones de empleos. Si la producción naranja fuera un país sería la cuarta economía más grande del mundo, el noveno país con más exportaciones de bienes y servicios y sería la cuarta fuerza laboral. En Estados Unidos podría producir el equivalente a construir cuatro veces el sistema de autopistas que tiene más de 75 mil kilómetros. En México 4.8% del PIB proviene de esta economía. La exportación de bienes y servicios creativos es de $4.268 millones de dólares, cifra similar a $4.267 que genera la exportación de hierro y acero. Si bien estos datos hablan por sí mismos, hay otras formas para evaluar el impacto que está provocando en las sociedades productivas, una de ellas es la conectividad.

 

El acceso es clave

 

La conectividad sea virtual o sea física es determinante para detonar la riqueza que proviene del talento. El acceso y el contacto con las ideas, los contenidos y las tecnologías es clave para que los usuarios puedan apropiarse y puedan hacerlas parte de su vida. Según estudios de mercadotecnia cada vez son más las personas que cuentan con un alto nivel de sociabilidad y con una gran disponibilidad para intercambiar información sobre sus gustos y preferencias a través de internet. 

 

Por otro lado, la conectividad está transformando las formas de trabajo que quince años atrás hubieran sido impensables. El artículo The New Making It del New York Times, menciona la abundancia generada por el entretenimiento: como nunca antes se requieren contenidos musicales originales para podcasts, aplicaciones, videos, series para web, videojuegos, incluso los libros están requiriendo contenidos musicales. La demanda de músicos que componen parece no tener límites y la cantidad de nichos y especializaciones que hoy existen para la música es enorme. 

 

El valor de la creatividad y sus formas de expresión puede exponenciarse si se brindan las plataformas para el intercambio. Es un hecho que la conectividad se ha convertido en la gran oportunidad naranja para todos los que generan contenidos originales; ésta ha facilitado que los creativos coloquen sus productos en el mercado provocando cambios sociales y económicos derivados de la creciente disponibilidad de opciones que estimula la innovación, la eficiencia y el bienestar social.

 

La innovación 

 

En esta década la experimentación, la innovación está unida a las nuevas formas de comunicarse con los usuarios, en las nuevas posibilidades de diferenciarse, de intercambiar y almacenar contenidos, en las nuevas formas de portabilidad y en el uso de nuevos formatos y materiales; es desde aquí que los músicos del futuro podrán generar los nuevos modelos de negocio. La tendencia actual indica que las nuevas generaciones de creativos usarán la tecnología y la conectividad que ofrece no sólo para presentar su trabajo creativo sino para trabajar desde su casa de tal manera que ya no tendrán que formar parte de grandes corporaciones para generar ingresos, incluso podrían ganar más prestigio y dinero. 

 

Según los expertos de la tecnología, la revolución digital está en una etapa incipiente; faltan muchos años para que alcance la maduración y otros tantos más para su declive, por ello, en el campo de la música hay todavía campo abierto para innovar y ofrecer a las diferentes audiencias de melómanos nuevas formas de acceder a la música original. Dicho de otro modo, en la música se puede exprimir aún  más la naranja. 

 

 

 

 

 

 

Please reload

1/3
Entradas destacadas

Sobre el silencio de Carol y del Renacido

1/25/2016

1/3
Please reload

Entradas recientes